Ignifugación

Seguimos hablando de la protección pasiva contra incendios, esta vez ampliando la información sobre la ignifugación.

¿Qué es la ignifugación?

La ignifugación es una técnica de aplicación industrial mediante la cual se trata un material para mejorar su “comportamiento” frente al fuego.

La técnica industrial de ignifugación permite disminuir considerablemente la inflamabilidad de diferentes materiales ante posibles incendios.

¿En qué consiste el proceso de ignifugación?

Cuando un material está en proceso de fabricación, se altera su composición incorporando aditivos inhibidores directamente mediante la técnica de reacción química.

Si el objeto no fue fabricado de esta manera, puede asegurarse de forma rápida su ignifugación mediante el recubrimiento del material acabado. Esta técnica es la de impregnación y generalmente está destinada a textiles.

En acero y madera se utiliza la técnica de recubrimiento, aislándolos mediante pinturas intumescentes.

 

Métodos principales de ignifugación

  1. Transformación molecular del material en el proceso de fabricación
  2. Incorporación al material durante el proceso de fabricación de aditivos inhibidores
  3. Aplicación de recubrimientos sobre el material acabado e incluso colocado en su lugar de uso

 

Transcurrido un tiempo, el material tratado puede llegar a perder sus propiedades, sobre todo cuando las aplicaciones del ignifugante se han llevado a cabo sobre el material acabado o instalado. Debido al uso, limpieza, por los efectos del clima y del ambiente, entre otros, los recubrimientos ignifugantes pueden ir desapareciendo.

Es necesario informarse de los ensayos de envejecimiento acelerado que representen el efecto del paso del tiempo y el uso del material, para estar seguros de su estabilidad.

Materiales ignífugos

De forma habitual podemos utilizar estos materiales:

  • Collarines intumescentes: es un sistema de protección contra el fuego de paso de tuberías a través de sectores y compartimentos de incendios. Sellan herméticamente los pasos de tuberías en caso de incendio por paramentos verticales y horizontales.

  • Falso techo ignífugo: es un sistema constructivo resistente al fuego que permite proteger las instalaciones que discurren por encima, o a la estructura metálica del forjado, o al propio forjado, impidiendo la propagación del fuego a otras áreas.

  • Masillas ignífugas: son selladores especialmente diseñados para juntas en edificaciones, marcos de puertas y en general sobre huecos de pequeñas dimensiones presentes en las sectorizaciones y en los elementos cortafuegos.

 

  • Pintura ignífuga: es aquella que no se quema ni propaga el fuego. Su objetivo es prevenir la iniciación de un fuego, evitar su propagación y favorecer la extinción.

 

  • Morteros refractarios: El mortero refractario una mezcla de cementos especiales y áridos refractarios (chamota, alumina, silicato de sodio …) en polvo listo para utilizar a falta de añadir agua y mezclar, con poca conductividad térmica, y que es capaz de soportar altas temperaturas.

  • Morteros aislantes: Los morteros aislantes son mezclas de conglomerantes con aditivos que le confieren propiedades aislantes. El conglomerante puede ser cemento, cal, yeso, resina sintética o mezclas entre ellos.

Los aditivos pueden ser:

 

De lana mineral: mortero proyectable compuesto por fibras de lana mineral y un conglomerante.

Con perlas de EPS: mortero proyectable compuesto por perlas de EPS sueltas y un conglomerante.

Aligerado con perlita: mortero compuesto por gránulos de perlita expandida y un conglomerante. La perlita expandida es roca volcánica expandida por calor que forma una estructura celular.

Aligerado con vermiculita: mortero compuesto por gránulos de vermiculita exfoliada y un conglomerante. La vermiculita exfoliada es mineral de mica expandida y exfoliada por el efecto del calor.

 

  • Tejidos ignífugos: Los textiles, tanto los tejidos como los no tejidos, pueden ser ignífugos por varios medios, siendo los más comunes:

Por Inmersión: consiste en pasar un tejido o no tejido a través de un baño ignifugante, lo que le confiere las propiedades ignífugas, no permanentes, que dependiendo de las fibras y los productos pueden ser resistentes entre 4 y 20 lavados cómo máximo.

Por fibras o hilados FR: consiste en la utilización de fibras a cuyos monómeros se les ha aditivado, formando parte de la cadena de formación de dicho monómero sustancias tales como cloro o bromo, consiguiendo un efecto ignífugo permanente.

Por laminación adhesiva: consiste en adherir una lámina ignífuga a un soporte tejido o no tejido que le proporciona unas características ignifugantes que no poseía. El único inconveniente es que, por lo general, suele ser bastante rígida.

Por espumación o backing fluido aplicado: consiste en la aplicación por medio de rasqueta o cilindro de un producto ignifugante, que forma una barrera ignífuga que generalmente solo permite pasar la norma British Standard (o prueba del cigarrillo & cerilla). Suele ser menos rígido que la laminación y por tanto más empleado, sobre todo en tapicerías.

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